Sí a los recortes

Lunes, 20 Abril, 2015
Todos los días consumimos latas de refrescos de todo tipo y se tiran a la basura los anillos de plástico que unen esas latas para facilitar su venta y transporte. 
 
Pero... ¿Sabemos a dónde van a parar? 
 
Alrededor del 80% de los plásticos que acaban contaminando el mar proceden de origen terrestre, y un gran porcentaje de estos, son las anillas de plástico que unen los packs de refrescos. Pero no sólo estas anillas son las que alcanzan el mar y provocan la muerte de nuestros hermanos animales. Cualquier tipo de residuo puede cruzarse en su camino: bolsas de plástico, cuerdas, restos de vidrio... 
 
Una vez en el agua, los residuos son arrastrados por las corrientes marinas hacia cualquier parte del mundo desde el lugar donde son vertidos, pero además pueden alcanzar hasta los 100 m de profundidad, por lo que ningún tipo de animal, es capaz de escapar de su efecto. En medio del mar se convierten en un arma letal que asegura la muerte de todo tipo de animales marinos, desde peces y tortugas, hasta aves acuáticas que se acercan al mar en busca de comida. 
 
Son muchas las formas que tienen estas "anillas asesinas"de cobrarse la vida de sus víctimas: por estrangulamiento, ahogándolos, o por inanición al ser ingeridos y provocar una obstrucción intestinal que impide que la comida avance por el tracto digestivo. 
Cada vez somos más los implicados con este problema. Incluso ciudades enteras han decidido reivindicar este hecho y buscar soluciones a lo grande por medio de publicidad y campañas que defienden la protección del medio ambiente. 
 
Pero ¿qué podemos hacer nosotros desde casa?
 
Es muy fácil y está al alcance de tus manos. Simplemente cortando con unas tijeras esas anillas evitando que queden círculos cerrados, estamos aportando una gran ayuda. Esperamos haber podido contribuir a que todos seamos conscientes de los efectos tan lejanos y dañinos que puede tener la conducta irresponsable del ser humano. 
 
¡Tú puedes evitarlo con un solo gesto!