Más columpios, más ramas, cuerdas y troncos ¡Nuestros loros, con mayor bienestar!

Jueves, 11 Agosto, 2016

Casi no tocan suelo y no son frecuentes los vuelos. Es la elección de los guacamayos de Oasis Park Fuerteventura tras la renovación de sus instalaciones este verano. Ahora prefieren hacer uso de los columpios conectados mediante cuerdas. Son sus pequeñas autopistas y con ellas consiguen moverse de un lado a otro ejercitando el pico y las patas. La visión y el plan de formación de la especialista en etología aplicada y bienestar animal Ana Alejandra Arroyo (Yolcati) ha mejorado el concepto de entrenamiento.

En lo alto, la comida sabe mejor

¿Y a la hora de comer?: ¡ya comen también en las alturas! Ahora las paredes muestran  numerosos comederos a más de un metro; antes se alimentaban a ras del suelo. En la naturaleza alzarían el vuelo hasta la copa de los árboles por miedo a los depredadores. Verlos allá arriba, por tanto, es un logro para Oasis Park Fuerteventura pues precisamente esa es la conducta animal que se quiere fomentar.

Nuestro compañero Mikel en la segunda sesión de entrenamiento del día

Más árboles, mejor hogar

“Son tantas las ramas que salen de las paredes que parece que un árbol ha entrado de lleno en las instalaciones” afirma la encargada del dpto. de loros Mónica Haroun. Tras 18 días de formación, ella y sus dos compañeros de departamento Mikel Martín y Laura Vázquez aplauden la idea de incorporar las acacias dispersas a lo largo y ancho de las tres salas de loros. También cuidan con mimo los dos arbustos que crecen en la instalación situada justo a la izquierda del escenario. Estos profesionales son conscientes de la importancia del nuevo ambiente donde ya no queda ni rastro de las prejaulas. Nadie descuida que los loros destinan casi el 60% del día a buscar comida con multitud de obstáculos, y en las alturas. ¡Son unos expertos trepadores!- asegura Laura. Con los nuevos cambios darán rienda suelta a su imaginación y al entretenimiento.

Nuestra compañera Mónica, observa el comportamiento de los loros
Nuestra compañera Mónica, observa el comportamiento de los loros

El suelo, con areneros

Cuando baja la intensidad del entrenamiento todos miran al suelo. Allí a partir de ahora pueden verse areneros con semillas o frutas. Las cacatúas, por ejemplo, hacen sus propios nidos de comida en el suelo e incluso galerías. Antes era inviable debido al tipo de suelo. De esta forma son los propios animales los que deciden qué ejercicio hacer y cuándo.

Bienvenida la lluvia

Uno de los momentos más esperados es el de la lluvia artificial, coincidiendo con las horas de más calor. Así, guacamayos originarios de Bolivia, Venezuela, Brasil e incluso México se refrescan como si estuvieran bajo una tormenta de verano. Una rutina que favorece la limpieza y el buen estado de sus plumas, crucial para un mejor vuelo y el bienestar del animal.

Alivio para el que apenas puede volar

La historia de alguno de los guacamayos dibuja un pasado traumático. El guacamayo rojo de alas verdes (Ara chloroptera), por ejemplo, tiene tres plumas en cada ala en vez de 40. Él, como tantos otros, fue un mero atractivo de hotel y le cortaron radicalmente el vuelo. Ahora, los columpios, las cuerdas, las acacias conectadas, le motivan para mantenerse activo y despertar su lado más curioso. Para todos ellos, emprender el vuelo en vertical supone un gran esfuerzo. El caso de Raúl, un ara cloróptera rojo, es también motivo de alegría para el equipo de loros. Llegó a Oasis Park Fuerteventura y se aferró a una esquina. Desde hace unas semanas su comportamiento ha cambiado, se mueve con más agilidad y, tanto le gustan los columpios y está tan relajado que ¡duerme en ellos!

Mejoras para la relación cuidador-animal

Desde hace unas semanas, cuando finalizó la formación de Mónica, Laura y Mikel la interacción entre ellos y los loros es aun más fructífera. Una relación basada en el respeto y que se cultiva gracias al estudio del comportamiento animal. El refuerzo positivo sigue siendo máxima del trabajo diario y, lejos de lo que se suele pensar, los animales nunca son entrenados con hambre. Responden favorablemente gracias a medidas como las anteriores que sin duda repercutirán en la experiencia de PARROTS LIVE y en los visitantes. Todas estas mejoras están a la vista de todos. ¡Merece la pena observar cómo disfrutan!

La ingeniosa idea de Laura (izqda.) de diseñar pimientos helados con frutos secos y fruta en su interior, un acierto para el bienestar animal