La jubilación en la reserva de camellos más grande de Europa

Lunes, 5 Enero, 2015
Como ya hemos contando en otras ocasiones es para nosotros un orgullo poder presumir y mostrar a los ejemplares más mayores de nuestra reserva. Si visitas la reserva de camellos, podrás ver como los corrales que son las cuadras donde están los camellos en descanso durante la mayor parte de su tiempo están claramente divididos por categorías: 
 
Corral materno: En estas estancias solo están las camellas que han teniendo recientemente un parto y son cuidadas de cerca separadas del resto, durante las primeras semanas permanecen en esta zona bajo observación para asegurarnos que tanto las crías como sus madres están en plenas facultades para ser luego independientes en la manada.
 
Corral de prematuros: Aquí están las crías que han nacido adelantadas de tiempo o padecen alguna anomalía y deben ser tratados las 24 horas, estando siempre bajo observación hasta alcanzar el nivel de estabilidad.
 
Corral de premamás: Es donde se encuentran todas las camellas que están a punto de cumplir cuentas para dar a luz, con ello se consigue tenerlas vigiladas y poder actuar con mayor rapidez el caso que ellas requieren de nuestra ayuda, también se controla la comida, ya que su dieta es diferente siendo complementada con vitaminas necesarias durante la fase de gestación.
 
Corral de Juniors: Es donde se encuentran todas las crías a partir de los 4 meses, evitando que puedan seguir intentando tomar leche de sus madres cuando estas ya no lo producen, por lo que a eta fase le llamamos la fase de” destetar”.
 
Corral majalulos: Son los camellos adolescentes a partir de 3 años de edad que comienzan a ser entrenados para trabajar en campo otros se seleccionan para ser sementales.
 
Corral de safari: Son los camellos adultos que trabajan en el safari, estos establos están divididos en 4, ya que no todos los días trabajan los mismos, mientras unos descansan un días los otros trabajan, existiendo cada día una cadena de rotación.
 
Corral de jubilados: A este le llamamos así porque digamos que es uno de los más especiales y de los que más nos toca el corazón, es el lugar donde residen los camellos que han trabado y por edad se les concede la jubilación, al igual que una persona tiene el derecho a vivir todas las fases y etapas de su vida hasta la vejez de forma digna.
 
Muchas veces recibimos quejas sobre los adultos de la reserva, en las que se indica el mal estado de los ejemplares, por sus cuerpos, al ver sus costillas, o sus movimientos extraños, no paramos de explicar que es normal es un camello mayor, y al igual que físicamente existen diferencias entre una persona joven y una persona mayor, en los animales también se diferencian sus etapas, y es de merecer disfrutar de ellas, y no por estar en una etapa menos favorecida para nuestro ojo y gusto, debemos de ocultarlos, todo lo contrario, merecen ser mostrados en su vida diaria en estado natural, por qué son el orgullo de nuestra reserva y sin ellos no habría sido posible tener este gran sueño y convertirnos en lo que somos, la reserva de camellos más grande de Europa.
 
En su vida diaria reciben tratamientos y cuidados dignos de estrellas, baños de agua salada de mar, masajes con aceite de argal y aloe vera, paseos por los valles de la isla, los paseos son uno de los momentos más importantes, ya que les encanta salir a pastar y comer los salados de Fuerteventura, una especie de flora autóctona que les aporta muchísimos nutrientes. 
 
Cada uno de los más de 300 camellos que forman la reserva en Fuerteventura tiene un nombre y distinción, y cada uno de ellos posee cualidades diferentes, características, anécdotas, que siempre al pronunciar sus nombres solemos recordar. El amor que se desprende por estos animales en la reserva es incondicional.