Flora y fauna como víctimas de la guerra

Domingo, 20 Septiembre, 2015
 
Los conflictos bélicos visten nuestros telediarios y no se habla de otro tema de actualidad.
 
Cae sobre nosotros día a día con forma de bombas informativas que nos llenan de tensión, compasión e incluso temor. La certeza tan palpable de una catástrofe, nos hace ver el mundo en el que vivimos como un lugar frágil y a punto de quebrarse. Y no es para menos, pues nuestra biodiversidad se extingue frente a nuestros ojos sin apenas poder hacer nada.
 
Hoy se celebra el Día Internacional de la Paz, y en Oasis Park Fuerteventura queremos dedicarlo a todas esas víctimas inocentes cuya vida también se cobran los conflictos bélicos: las especies de animales y plantas salvajes.
 
Las poblaciones de elefante africano (Loxodonta africana) descienden en un 90% durante las últimas décadas, mientras las de rinoceronte blanco (Ceratotherium simum cottoni) rozan la extinción como consecuencia del pánico que siembran las guerrillas en la República Democrática del Congo, para financiar una guerra ciega e injustificada con la venta de sus cuernos. 
 
Mientras tanto en la otra parte del mundo, los ejércitos islámicos ejercen presión a los civiles para abandonar sus lugares de asentamiento, provocando la fragmentación del hábitat en el que habita una especie cuyos ejemplares se pueden contar con los dedos de las manos: el Ibis Eremita (Geronticus eremita). Tras la reintroducción en Siria de unos cuantos ejemplares, la supervivencia de esta emblemática especie depende de Zenobah, la única hembra que sigue realizando a este lugar la migración en época de reproducción. De ella, y de que este 2015 llegue a su destino sana y salva, depende que la población sobreviva. De lo contrario, la caprichosa genética podría cobrarse la vida de una especie más debido a la consanguinidad.
 
Los campamentos y los refugios aprovechan los recursos vegetales de que disponen a su alrededor para construir infraestructuras o hacer hogueras, destruyendo bosques y provocando incendios. ¿A qué está jugando el ser humano? Se contaminan aguas, se talan árboles, se cazan especies en peligro de extinción por diversión o para su venta en el tráfico ilegal...  Y el efecto no se reduce al área local, pues la contaminación difusa provoca sus efectos a miles de km de distancia, afectando a todo y a todos. En definitiva, se pone un precio a la vida.
 
La paz no es un derecho. Es una obligación.
 
Y desde Oasis Park Fuerteventura hacemos un llamamiento a la paz, al amor por nuestro planeta y su biodiversidad. Si desear la paz en el mundo es un sueño imposible, nosotros somos unos grandes soñadores. Lucharemos por hacer nuestro sueño realidad y asegurar a las futuras generaciones un mundo vivo. 
 
¡Feliz Día Internacional de la Paz!