Cirila Cabrera: mujer única, madre ejemplar y majorera del año.

Miércoles, 13 Mayo, 2015

El Museo del Campo Majorero lleva más de 30 años acercando la naturaleza a personas de todo el mundo que vienen a la isla de Fuerteventura. Comenzó siendo un vivero de plantas ornamentales con un reclamo turístico compuesto por un grupo de dromedarios.

Actualmente, cuatro empresas se erigen sobre el esfuerzo y la dedicación de sus fundadores y directores, que pueden sentirse muy orgullosos de haber levantado una reserva de camélidos única en Europa, alojar en sus instalaciones a más de 200 especies exóticas distintas colaborando en su conservación, y autoabastecer sus empresas mediante fincas agrícolas ecológicas propias. Sin duda alguna, Cirila Cabrera, Lázaro Cabrera y Casto Martínez, suponen un claro ejemplo de superación y emprendimiento.

El pasado sábado 9 de mayo, en la Gala de entrega de los Premios Onda de Fuerteventura, Cirila Cabrera fue galardonada con el premio a la “Majorera del año” frente al lleno histórico compuesto por más de 500 personas que presenciaron el acto.

Pero sin duda alguna, entre empresarios, personalidades políticas y demás asistentes al evento, Cirila no tenía ojos más que para sus cuatro hijos - Soraya, Guacimara, Tomás y Orlando - que junto con Lázaro, Casto y los cientos de empleados que dirige, suponen para ella los pilares básicos del funcionamiento de sus empresas.

A pesar de haber recibido premios con anterioridad que la sitúan como importante empresaria, la emoción de recibir este galardón en la tierra que la vio nacer no tiene comparación. Y si algo podemos asegurar Oasis Park Fuerteventura, Jardín Botánico Fuerteventura, Garden Center Fuerteventura y Mercado Agro-Artesanal, es que nuestro funcionamiento depende directamente de los valores infundados por Cirila. Valores que solo una mujer, una madre, es capaz de transmitir: la unidad familiar extrapolada al nivel empresarial.

En su emotivo discurso no dejó estaca en pared. Sus palabras emanaban la pasión y el agradecimiento que solo son capaces de brotar del esfuerzo y trabajo incondicional. A su familia, a sus compañeros, a sus trabajadores. El esfuerzo de cada una de esas personas que, compartiendo con ella un objetivo, han alimentado su proyecto y convertido un sueño en algo hoy por hoy tangible.

Entre los aplausos y el afecto de los asistentes, recogió radiante el tan merecido premio, aprovechando ese momento para anunciar que todo el dinero recaudado en la gala sería donado a la asociación de enfermos mentales ASOMASAMEN. Pero en medio de los nervios, la emoción y los entrañables recuerdos que la envolvieron, mencionó a la Asociación de Familiares de Enfermos de Alzheimer de Fuerteventura, que presentes en el acto recibieron el premio. Cirila, que sacó un punto de humor a esta anécdota, corrigió su despiste  donando de su propio bolsillo 1500 € a ASOMASAMEN. Una vez más, con semejante gesto altruista, queda mostrada su grandeza personal.

Porque ya lo dice el refrán: “cada uno recoge lo que siembra”. Y ella está recogiendo para su familia, para sus hijos y para su isla Fuerteventura, lo que con tanto sudor y lágrimas ha luchado desde su juventud. Majorera como ninguna, madre ejemplar y mujer emprendedora donde las haya, Cirila Cabrera merece nuestra más sincera enhorabuena.