Camello y camellero, unidos más de un cuarto de siglo

Lunes, 29 Agosto, 2016

Fue la primera relación con un animal en Oasis Park Fuerteventura. Al principio eran solo tres dromedarios, hoy son 400. La mayor Reserva de Camellos de Europa le debe mucho a sus camelleros, solo ellos entienden a un animal tan complejo y especial

 

Los camelleros acompañan a los camellos toda una vida: los ven nacer, les dan el primer biberón, crecen y los acompañan en sus paseos diarios.  Es precisamente en las caravanas donde ambos establecen un diálogo que los acerca aun más, porque los camellos necesitan siempre una persona de confianza a su lado.  Las palabras de cariño y el traqueteo de los propios camellos conforman un universo sonoro muy especial en la ruta de los visitantes.

Cada camello lleva el nombre de alguno de los quince camelleros. Cuando llaman a Ambark muchas veces se confunden y no saben si llaman al cuidador o al animal. Una relación muy estrecha que allana el camino para que los camellos se familiaricen con los miles de visitantes que los admiran cada día. Su  majestuosidad no impone a los turistas, no hay que ser muy atrevido para acariciarles el cuello o incluso la espalda. Los dromedarios –o camellos a secas, como se les llama en Canarias- son desensibilizados para conseguir un compartimiento tranquilo ante los turistas. Y así ha sido durante más de 25 años.

A un cuidador lo reconocen, a un cuidador lo siguen.  Aunque muestran cercanía, son también impredecibles pues no dejan de ser animales, como reconoce el responsable de la Reserva, Julio Cruz. La seguridad es lo primero –asegura Ambark, encargado de la seguridad en caravana. Procede de Marruecos, allí se crío entre camellos y guelfos por lo que es un amplio conocedor de esta especie.  Él, junto a sus compatriotas, trasmite sus conocimientos, su forma de manejar a los camellos porque forman parte de su cultura. Recientemente la comunidad de camelleros recibió un curso de manejo animal dirigido por Julio Cruz y Elena Díaz, doctoranda en veterinaria cuyo tema de investigación se centra en las propiedades de la leche de camella.

 

Veterinarios y camelleros

Cuadro de texto:  Ambos mantienen una comunicación constante para verificar que los camellos tienen una buena salud ¡Veterinarios y camelleros son realmente un equipo!  La lechería es el principal foco de atención, allí acude el equipo veterinario todos los días. Controlan el peso de los guelfos,  posibles heridas y parásitos, etcétera. ¿Y los adultos? también reciben la atención médica una vez por semana. Ante cualquier sospecha de que algún camello no se encuentra en buenas condiciones, se da aviso a los servicios veterinarios de inmediato. Por eso es muy frecuente ver el uniforme lila y los polos verdes. Los primeros diagnostican y curan;  los segundos son testigos siempre del antes y el después. Es una combinación perfecta en pro de los camellos.

El cuidado de las hembras, el cuidado en los corrales

Desde hace un par de años las camellas tienen su casa en las extensiones de los corrales. No salen a las caravanas. El camello es un animal de trabajo, históricamente lo ha sido, pero los machos responden mejor a los paseos, son más fuertes. De esta manera las camellas madres y sus guelfos permanecen todo el día y la noche juntos. Afortunadamente cada vez son más las madres primerizas y son las que más necesitan reconocer a sus crías y liberar la hormona oxitocina para conseguir el apego.

Cuadro de texto:  En ocasiones los camelleros son el nexo imprescindible para favorecer esa unión. Ellos intermedian transcurridos seis o siete horas después del parto para asegurar que todo ha ido bien. Y, a partir de ahí, la observación es clave. Por eso, cuando un nuevo camellero se suma a esta gran familia no solo tiene que conocer este mundo sino ser un observador constante del comportamiento animal –afirma Julio Cruz.

 

Cuadro de texto:

Y allí está Brahim, un cuidador que se conoce los nombres de más de 350 camellos. Tras la época de nacimientos, ahora deberá aprenderse el de los nuevos guelfos. Es un hombre de pocas palabras porque más que sonidos regala sonrisas a los más pequeños, pequeños saltarines cuando huelen la leche en el biberón recién preparado.

 

Los camelleros son la voz de los camellos, ellos trabajan codo con codo con el equipo veterinario si detectan alguna anomalía; ellos aseguran diariamente el bienestar de sus compañeros, los camellos.